
Pariente de la amapola, de flor amarilla, propia de dunas y playas de grava; sin néctar, pero ofrece polen a las abejas todo el verano.
La amapola marina es una pariente de la amapola, de hojas carnosas y verde azuladas, que crece en playas de grava y dunas de las costas del Mediterráneo y del mar Negro. Como la mayoría de las papaveráceas, no segrega néctar; a la abeja melífera solo le da polen. En las zonas costeras es una planta de apoyo a mediados del verano, cuando escasean las fuentes de polen.
Florece durante mucho tiempo, de mayo a agosto. Cada flor dura poco, pero la planta produce sin cesar nuevos capullos, de modo que la oferta de polen se mantiene durante semanas.
En el centro de los cuatro grandes pétalos amarillos hay numerosos estambres. No tiene miel monofloral; su aporte entra en la colonia solo como polen.
Todas las partes de la planta contienen alcaloides y son tóxicas si se ingieren; no se han descrito efectos negativos en las abejas que recogen su polen. Su nombre procede de la cápsula de semillas larga y en forma de cuerno. Forma parte de la vegetación de las dunas; proteger la costa también beneficia a la apicultura costera.