
Planta gris y lanosa de pastos secos, pueblos y cunetas; florece todo el verano y sus pequeñas flores blancas aportan néctar modesto.
Crece en pastos secos y sobrepastoreados y alrededor de pueblos y apriscos de Europa, la cuenca mediterránea, Anatolia, Oriente Medio y el norte de África. Como es amargo y aromático, el ganado no lo come; por eso puede ser una de las pocas plantas en flor que quedan en las zonas de pastoreo. De sus pequeñas flores blancas la abeja melífera recoge néctar y un poco de polen.
Florece entre junio y septiembre en pisos a lo largo del tallo. Es muy resistente a la sequía; a mediados de verano mantiene la secreción, aunque sea poca.
No hay miel monofloral. Se señala que puede aportar una ligera nota amarga a las mieles procedentes de pastos donde abunda.
Es una especie autóctona en Europa y Turquía; en Australia y Nueva Zelanda, en cambio, se considera una mala hierba invasora que cubre los pastos. Aunque su valor es limitado, en zonas secas sobrepastoreadas hace una pequeña aportación durante la escasez estival. No se recomienda sembrarlo.