
Planta aromática del sur de Anatolia y Chipre; florece desde pleno verano hasta otoño y alimenta a las abejas en la escasez estival.
Es una planta originaria de Chipre y el sur de Anatolia que hoy se cultiva como especia en muchas partes del mundo. En climas cálidos es perenne; en regiones de inviernos fríos se siembra como anual. Las abejas visitan con gusto sus pequeñas flores blancas o rosadas; su néctar es bueno y su polen, de valor medio.
Permanece mucho tiempo en flor entre junio y septiembre, a finales de verano, cuando muchas plantas ya se han secado. La secreción es buena con tiempo cálido y soleado; en huertos y campos de regadío la floración dura más.
Como las superficies cultivadas suelen ser pequeñas, no se produce miel monofloral; aporta un aroma agradable y dulzón a las mieles multiflorales de verano.
Puede sembrarse en los huertos cercanos al colmenar junto con tomillo y lavanda para cubrir la escasez estival. Como la cosecha para secado se hace al inicio de la floración, conviene dejar una parte en flor para las abejas. En zonas de inviernos duros hay que volver a sembrarla cada año.