







Picea ornamental de las Montañas Rocosas con acículas azuladas, común en parques; sin néctar, da a veces mielada de pulgones y resina para propóleo.
La picea azul crece en las Montañas Rocosas de Norteamérica; en Europa y Turquía se planta como árbol ornamental en parques, jardines y bordes de calles por sus acículas de color gris plateado azulado. Se poliniza por el viento y no da néctar. Como su polen tiene poco valor nutritivo, las abejas lo recogen poco.
En mayo-junio se forman los conos junto con los brotes nuevos. La floración en sí carece de importancia para la abeja.
El género Picea es en Europa una fuente importante de miel de mielato; pero la picea azul no se cultiva con la densidad de un bosque y, por tanto, no da una entrada regular de mielato. Algunos años, pulgones y cochinillas producen localmente mielato. La resina que rezuma de las yemas y heridas puede ser fuente de propóleo.
Donde se ha plantado en abundancia en las ciudades, ver abejas recorriendo las piceas a mediados del verano suele indicar que están recogiendo mielato. La miel que resulta de este mielato es oscura y no es adecuada como alimento invernal.