
Anemófilo y sin néctar; además de polen primaveral aporta mielada estival que origina miel de roble en bosques europeos.
El roble albar es una de las especies básicas de los bosques del mar Negro y de Tracia, y en Europa de los bosques caducifolios. No tiene néctar; en primavera las abejas recogen polen de los amentos. En verano, cuando los pulgones y cochinillas que viven en el árbol dejan mielada abundante, las abejas la trabajan intensamente; es una de las fuentes importantes de la miel oscura de mielada que en Europa se conoce como miel de roble.
Florece entre finales de abril y mayo, a la vez que las hojas. La mielada aumenta en junio-agosto con tiempo cálido y húmedo; en veranos frescos, lluviosos o muy secos queda escasa. Algunos años puede no haber ningún flujo.
La miel de mielada es marrón oscura, poco dulce, ligeramente amarga y malteada; cristaliza lentamente. En Turquía esta miel suele cosecharse mezclada con la mielada de otras especies de roble.
Como el flujo de mielada no se puede prever, antes de trasladar las colmenas al bosque revise los árboles en busca de insectos y hojas brillantes y pegajosas. No deje miel de mielada como reserva de invierno; en un invierno largo supone riesgo de diarrea.