
Mala hierba común de campos, huertos y cunetas que florece casi todo el año; aporta algo de néctar y polen amarillo por la mañana.
La cerraja es una planta anual o bienal de savia lechosa que crece casi en todo el mundo en campos, huertos, viñas, bordes de caminos y zonas habitadas. Sus cabezuelas amarillas, parecidas a las del diente de león, se abren por la mañana y se cierran por la tarde; en ese breve tiempo las abejas recogen néctar y polen. Cada planta aporta poco, pero gracias a su larguísima floración es un apoyo regular en los periodos de escasez.
En zonas templadas, de abril a noviembre; en las costas mediterráneas también se ve en flor en invierno.
No hay miel monofloral. La carga de polen es de tonos amarillo anaranjados.
Como se combate continuamente como mala hierba, no es una fuente fiable; pero dejar una parte en los bordes de huertos y campos aumenta la variedad de polen, sobre todo en otoño. Sus hojas tiernas se recogen como verdura silvestre en muchas zonas.