
Maleza anemófila sin néctar de muy poco valor para las abejas; solo en escasez se recoge algo de polen.
El cadillo, aunque pertenece a la familia de las compuestas, es una especie adaptada a la polinización por el viento. Las flores masculinas y femeninas están en la misma planta, en cabezuelas distintas; no tiene pétalos de color ni néctar. Las abejas melíferas solo pueden recoger un poco de polen de las cabezuelas masculinas, por la mañana y en la escasez de finales de verano.
De julio a septiembre, en cauces de arroyos, campos de regadío, barbechos y alrededores de los pueblos. Sus frutos con ganchos se dispersan pegándose a la lana de los animales y a la ropa.
No contribuye a la miel. Su polen puede causar alergia en las personas.
Esta especie, de origen discutido, y sus parientes cercanos se consideran malas hierbas invasoras de los cultivos en Europa y en Turquía. Las plántulas y las semillas son tóxicas para el ganado; no se ha descrito nada parecido en los productos de la colmena. No tiene ningún valor como planta melífera y se recomienda su control.