Estación
Este período es el invierno tardío — la transición del frío profundo hacia los primeros signos de la primavera. El corazón del invierno ha pasado, pero la primavera aún no ha llegado. En algunas regiones la reina reanuda lentamente la puesta; la colonia empieza a despertar del reposo profundo. Para el apicultor es un momento delicado: el invierno no ha terminado, pero la colonia comienza a mirar hacia delante.
Las temperaturas siguen bajas, pero los primeros días templados aparecen. La escarcha nocturna es aún frecuente, pero el sol del mediodía empieza a calentar. Los días se alargan lentamente. En los días templados la abeja hace vuelos de limpieza. La luz que aumenta anuncia el fin del invierno.
La naturaleza da los primeros signos tenues del despertar. En las regiones suaves las primeras flores muy tempranas (avellano, aliso, algunos bulbos, el primer polen del sauce) pueden aparecer. Pero es aún raro y no fiable. Para la abeja el mundo exterior sigue siendo mayormente una amenaza, con las primeras promesas de fuente.
El carácter del período en una frase: la colonia empieza a despertar, y el apicultor la sostiene sin perturbarla. La tarea es controlar el peso (el consumo aumenta con el inicio de la cría), asegurar la reserva (el momento más peligroso de hambre se acerca), y prepararse para la primera inspección — pero sin abrir la colmena antes de tiempo. Es una vigilancia atenta.
Las diferencias regionales son grandes. En las regiones suaves la cría ya ha comenzado y la primavera está cerca; en las regiones continentales el invierno profundo persiste. La observación exterior y el peso, más que el calendario, dicen lo que realmente ocurre.