
Planta muy nectarífera cuyas flores reponen pronto el néctar; los cultivos de borraja para semilla dan una miel clara.
La borraja es una planta anual de origen mediterráneo que se cultiva en jardines, en bordes de huertos y, a escala de campo, por el aceite de su semilla. Sus flores azules colgantes vuelven a segregar néctar poco después de ser vaciadas; por eso la misma flor se visita muchas veces al día. La secreción de néctar dura desde la mañana hasta la tarde y continúa con sequía ligera. El aporte de polen es medio.
Sembrada en abril-mayo, de junio a septiembre; con siembras escalonadas y con las semillas que caen solas puede verse en flor hasta octubre.
En Inglaterra y Nueva Zelanda se obtiene miel monofloral de los campos de semilla de borraja; la miel es de color muy claro y de sabor suave. La carga de polen es blanco grisácea.
Es una de las mejores plantas para sembrar en pequeñas parcelas alrededor del colmenar; las siembras con unas semanas de intervalo alargan la floración. La planta contiene alcaloides pirrolizidínicos en niveles bajos; conviene analizar la miel procedente de campos de borraja extensos.