
Pequeña caléndula naranja de viñedos y olivares mediterráneos, florece desde finales del invierno; valiosa fuente temprana de polen.
La caléndula silvestre es una hierba pequeña de 10-30 cm que crece en regiones de clima mediterráneo entre viñas, huertos y olivares, en bordes de campos y a lo largo de los caminos. Es la pariente silvestre de la caléndula de jardín y lleva cabezuelas amarillo-anaranjadas mucho más pequeñas, de 1-2 cm. Su néctar es escaso; su verdadero valor es aportar polen anaranjado muy pronto en el año.
En las costas templadas florece de febrero a junio; donde el invierno es suave también puede verse en flor tras las lluvias de otoño, y en años favorables permanece abierta casi todo el año. Las cabezuelas se abren con sol y se cierran en los días nublados.
No tiene miel propia. Las cargas de polen anaranjado apoyan la primera cría de finales del invierno.
No labrar las calles de viñedos y olivares hasta principios de la primavera protege las primeras fuentes que esta planta y otras hierbas parecidas ofrecen a las abejas.