
Perenne ornamental y medicinal con capítulos duraderos en verano; ofrece a la abeja néctar y polen moderados.
La equinácea es una planta perenne de las praderas norteamericanas que se cultiva en jardines y en campos de plantas medicinales. Las flores tubulares de su centro cónico naranja pardo se abren por turnos durante semanas; por eso una sola cabezuela ofrece néctar y polen mucho tiempo. La abeja melífera la visita en grado medio; los abejorros y las mariposas la aprovechan más.
Permanece en flor de julio a septiembre, unas 8-10 semanas.
No hay miel monofloral; en las zonas donde se cultiva es un componente menor de la miel mixta de verano.
En las zonas donde se cultiva equinácea a escala de campo constituye una fuente adicional para pleno verano. Resiste los periodos secos, pero en parcelas regadas la floración dura más. En el jardín conviene elegir formas sencillas, cercanas al tipo silvestre, en lugar de híbridos y variedades dobles.