
Sus umbelas amarillas de pleno verano ofrecen néctar de fácil acceso; una valiosa fuente complementaria para colmenares mediterráneos.
El hinojo es una planta aromática que crece espontáneamente en la cuenca mediterránea en bordes de caminos, laderas rocosas y terrenos abandonados, y que también se siembra por su semilla. Sus pequeñas flores amarillas se agrupan en umbelas anchas; como el néctar se segrega al descubierto sobre el disco floral, la abeja melífera lo aprovecha con facilidad. Es una de las pocas plantas que siguen verdes en la sequía de pleno verano, y por eso ayuda a mantener el flujo de néctar y polen.
Dura 6-8 semanas, de junio a septiembre; en costas cálidas empieza antes.
La miel monofloral comercial no es habitual; es un componente de la miel mixta de verano.
En las zonas de producción de semilla de hinojo, la visita de las abejas mejora el cuajado; durante la floración, los tratamientos deben dejarse para las horas en que las abejas no vuelan. El hinojo silvestre, que en el Egeo se recoge con el nombre de arapsaçı, alivia la escasez estival en los colmenares costeros. En Australia y California es invasor; en el Mediterráneo es autóctono.