
Sus cabezuelas amarillas de otoño dan néctar y polen antes de la invernada; se extiende por tubérculos y es invasor en riberas europeas.
El tupinambo es un pariente cercano del girasol, originario de Norteamérica, una planta perenne que se cultiva por su tubérculo. Da capítulos amarillos más pequeños que los del girasol pero muy numerosos; las abejas melíferas los visitan a por néctar y polen. Como florece tarde, su valor viene más del momento que de la cantidad.
Florece desde finales de agosto hasta octubre, hasta las primeras heladas. Este periodo coincide con la cría de las abejas de invierno; el polen fresco contribuye a su alimentación.
No se produce miel monofloral. Las cargas de polen son de tono amarillo anaranjado. En los días frescos de otoño la secreción de néctar se debilita.
Cada trozo de tubérculo que queda en el suelo vuelve a brotar, y la planta forma densas masas a lo largo de los arroyos; en Europa central se considera invasora. Cerca del colmenar, cultívelo solo en un rincón de campo o huerto que pueda controlar y no lo plante junto al agua.