
Especie norteamericana de panículas amarillas a fines de verano y otoño; rica en néctar y polen, útil para abejas de invierno, pero invasora.
La vara de oro canadiense es una planta vigorosa que da néctar y polen abundantes a finales de verano, cuando se agotan las demás fuentes. Sus amplias panículas de pequeñas cabezuelas amarillas segregan bien en días cálidos y húmedos; con noches frescas y sequía la secreción disminuye. En Norteamérica es una de las principales fuentes de miel de otoño.
Está en flor 6-8 semanas entre agosto y octubre; así aporta alimento y polen en la época en que se crían las abejas de invierno.
La miel de vara de oro tiene un color que va del amarillo dorado al ámbar claro, un aroma marcado y cristaliza bastante rápido. Durante la maduración puede salir de la colmena un olor fuerte y desagradable; es normal y desaparece cuando la miel madura. Las cargas de polen son de color amarillo anaranjado.
En Europa y en Turquía, sobre todo en las regiones del mar Negro y de Mármara, es una especie invasora que cubre campos abandonados, riberas y bordes de caminos y desplaza a las especies autóctonas. Pueden aprovecharse las superficies existentes, pero no debe sembrarse para las abejas ni plantarse en los jardines.