
Forraje y cultivo de cobertura resistente al frío; sus racimos violetas y nectarios de las estípulas atraen a las abejas a fines de primavera.
La veza vellosa es en Turquía un importante cultivo forrajero y de abono verde que se siembra mezclado con cereales. Como su tubo floral es largo, la abeja melífera no siempre llega del todo al néctar, pero visita con mucha frecuencia los nectarios extraflorales de manchas oscuras situados en las estípulas. A veces también toma néctar por los agujeros que las abejas silvestres abren en la base de la flor.
Florece entre mayo y julio en largos racimos que, según la región, duran 3-5 semanas. En la siembra de invierno, la floración coincide con el intervalo entre la acacia y el girasol.
No es común una miel de veza propiamente dicha; contribuye a las mieles claras mixtas de primavera-verano. El aporte de polen es moderado.
Segar el campo en plena floración corta de golpe la fuente para las abejas; conviene acordar la fecha de siega con el agricultor. Las franjas que se dejan como cubierta forman un valioso cinturón de alimento alrededor del colmenar.